Domingo IX del Tiempo Ordinario
Terminado ya el tiempo pascual, con la celebración de este IX
domingo iniciamos una serie del tiempo ordinario que nos llevan
a la gran Fiesta de Cristo Rey, al final del año litúrgico nos
invita a escuchar la palabra de Dios y ponerla por obra porque
realmente ahí reside la bendición del hombre, y la salvación de
nuestros pecados.
Además, el Señor nos dice en el Evangelio de hoy que el que
escucha sus palabras y las pone por obras es como un hombre
prudente que construyó su casa sobre roca y paso tempestad y no
se destruyó; en cambio el que escucha sus palabras y no las pone
por obra es como un hombre necio que había construido su casa
sobre arena, no soportó la tempestad y se hundió. Por eso
tenemos que ser como ese hombre prudente que construye sobre
roca, tenemos que tomar nuestra fe y cimentarla en la Palabra
viva: Jesucristo, que es la roca firme, donde debe estar nuestra
fe.
Movidos por esta misma fe, preparémonos para poner por obra el
mensaje que hoy Jesucristo nos quiere comunicar para cumplir
siempre su santa voluntad.
Por: Ángel L. Soto Maldonado
(seminarista Diócesis de Arecibo).