Culpable, sin que se pruebe lo contrario

En nuestro sistema
judicial se presume que toda persona es inocente hasta que se
pruebe lo contrario, es lo que llaman presunción de inocencia.
Pero, al parecer, este principio jurídico tiene sus
excepciones. Recientemente he leído en los
medios todo tipo de escritos relacionados con el Papa.
Sin embargo, hubo uno que me llamó admirablemente la
atención. La escritora Mayra Montero da por
verdad todo lo que se ha publicado relacionado al Santo Padre.
Y no duda en decir que Benedicto XVI ha “metido la pata”,
poniendo granitos de arena contra sí mismo, haciendo casi
innecesarios los ataques. Además, afirma la
periodista, que Ratzinger ha sido un recalcitrante, inquisidor,
que no ha dejado pensar a los teólogos y otras cosas que no
merece la pena mencionar. Después de sonreír
indignadamente, vinieron a mi mente muchas preguntas, pero
quisiera hacerle una a Mayra y a otros: ¿has corroborado
que todo sea verdad? No creo que a
los enemigos del Papa les interese leer las declaraciones del
cardenal Ratzinger, pero si se animan a hacerlo les sorprenderá
su claridad de expresión, su coherencia lógica, en una palabra,
su inteligencia iluminada por la fe. Muchos
no le perdonan ser un hombre tan libre pensador, tan de la
libertad y de la verdad, pues la libertad sin verdad esclaviza.
Espero que quienes lean este artículo vayan a las pruebas
y juzguen por sí mismos. Una última cosa,
dicen que al actual Papa no lo quieren en la Iglesia: ¿podrá un
líder inquisidor reunir a tantos jóvenes a quienes caracterizan
deseos de libertad? Ratinger, hoy Benedicto
XVI, es un hombre de la Verdad, e invita a todos a que conozcan
la Verdad, por eso tantos jóvenes le siguen, pues “conocerán
la verdad y la verdad les hará libres” (Jn 8,32).
Por: Arnaldo Ortiz Dominicci - Seminarista
de la Diócesis de Ponce